Una buena prenda se elige una vez y se cuida siempre. En Escocia lo saben bien: un jersey bien tratado pasa de padres a hijos. Estos son los gestos que recomendamos para que tus prendas Bracken bridge te acompañen muchos años.
Camisas
Lávalas a 30 °C, del revés y con los botones desabrochados. Evita la secadora: sécalas en percha, estirando cuello y puños con la mano. Plánchalas aún ligeramente húmedas: el algodón y el lino se dejan domar mejor y el tejido sufre menos.

Punto de lambswool y cashmere
El punto no necesita lavarse a menudo: airéalo después de usarlo y lávalo solo cuando haga falta, a mano o en programa de lana, con agua fría. Sécalo en plano sobre una toalla, nunca colgado, y guárdalo doblado. Si aparecen bolitas, retíralas con un peine para punto: es normal en las fibras naturales y no indica falta de calidad.
Chinos, polos y calcetines
Lava los chinos del revés para conservar el color y no los sobrecargues de detergente. Los polos y calcetines, mejor con colores similares y sin lejía. Deja descansar los zapatos y los calcetines un día entre usos: las fibras recuperan su forma.
Guardar bien es cuidar
Perchas anchas de madera para camisas y chaquetas, cajones para el punto y unas bolas de cedro contra la polilla. Al cambiar de temporada, guarda las prendas limpias: las manchas que no se ven acaban fijándose con el tiempo.
Prendas hechas para durar: camisas, jerséis y chinos. Y si tienes dudas sobre el cuidado de una prenda, escríbenos.


